Energía y continuidad
Energía y redundancia para eventos audiovisuales
La energía forma parte del flujo de señal. Un corte, una tierra deficiente o una transferencia de SAI sin probar pueden detener a la vez audio, vídeo, red y control. La distribución y cualquier trabajo con riesgo eléctrico deben ser diseñados y ejecutados por personal cualificado.
Esta guía ayuda al equipo de producción a definir requisitos y pruebas de aceptación. No sustituye un proyecto eléctrico, las verificaciones reglamentarias ni el trabajo de un instalador habilitado.
1. Inventariar cargas por sistema y criticidad
Utiliza los consumos del fabricante como punto de partida y mide configuraciones representativas. Registra carga nominal, pico de arranque, factor de potencia cuando proceda y autonomía necesaria. Vincula el cálculo a la versión y cantidad exacta de equipos.
No debe interrumpirse
Red troncal, control, procesado, ordenadores de programa, intercom y grabadores.
Degradación asumible
Pantallas secundarias, previos no críticos o sistemas decorativos con alternativa acordada.
Puede reiniciarse
Cargas cuyo reinicio no afecta a seguridad, programa ni recuperación de sistemas críticos.
2. Separar dominios de fallo
- No colocar equipo principal y backup en el mismo circuito sin protección independiente.
- Separar cargas sensibles de audio y control de equipos con conmutación o picos elevados, según el diseño eléctrico.
- Etiquetar origen, circuito, destino y criticidad en ambos extremos de cada ruta.
- Proteger recorridos frente a aplastamiento, agua, paso de público y desconexión accidental.
3. El SAI necesita un objetivo operativo
Define si el SAI debe cubrir un microcorte, mantener el sistema hasta la transferencia a grupo o permitir un apagado controlado. Dimensiónalo con carga real y estado de baterías, y prueba la transferencia con programa activo. El operador debe ver alarmas y estados de bypass.
4. Prueba de encendido, fallo y recuperación
Documenta el orden de encendido para que red, relojes y servicios de control estén disponibles antes que los equipos dependientes. Prueba un escenario autorizado cada vez, observa qué permanece activo y confirma que la recuperación no genera un segundo corte. Registra quién puede operar cada punto de distribución.
